6/2/18

En la Feria de San Sebastián 2018: No era fácil...

Aún con dificultades y obstáculos: Toro, tras toro, brindis tras brindis, se vivió la emoción de la feria sancristobalence. Foto:

por: Jesús Ramírez "El Tato"

***No era fácil asumir el reto ferial taurino tachirense en medio de una larga crisis que en la ciudad fronteriza es más agudo que en el resto del país. Sin embargo se ataron cabos, superaron obstáculos tan graves, como que cuando se asumió el compromiso hasta que se aprobaron carteles, el dólar tenía una variación del 100 por ciento.

El licenciado Hugo Domingo Molina (HDM) y su equipo de la C.A. Plaza de Toros de San Cristóbal superaron el reto y les debe inundar la satisfacción, porque la feria contra todos los pronósticos se dio; y se sentaron importantes bases de cara a los venideros años. Daba gusto ver a los aficionados caminando motivados hacia la Monumental de Pueblo Nuevo con ausencia de kioscos, fritangas, parque de atracciones, solo los movió el interés taurino en medio de una feria que tenía el epitafio grabado, y no era fácil...

****No era fácil para Jesús Enrique Colombo el reto de debutar ante seis toros, por las aristas profesionales que conlleva. A pesar de salir a hombros del compromiso, quedaron las dudas de su condición de lidiador al pasaportar prontamente a los astados que no embistieron, sin apretar el acelerador; claro está otro gallo cantaría si el compromiso hubiese sido de dos toros no de seis.

Lo que sí dejó en listón alto fue su facilidad en banderillas y su efectividad contundente con la espada, además que con el toro "atrevido", logró armonizar una faena artística, rebosante de temple y entrega, que no había logrado en sus actuaciones de matador en Lima y Cali. No era fácil, pero al final salió triunfador del ferial, lanzado para Medellín y Mérida con renovadas expectativas.

**** No era fácil para muchos aficionados fuera del Táchira, trasladarse hasta la capital tachirense con la especulación de los pasajes tanto aéreos como terrestres y los elevados costos de hospedaje; sin embargo brillaron apoyando y asistiendo los que siempre dan la cara provenientes de Valencia, Maracay, Caracas, Mérida y de los pueblos andinos como Táriba y Seboruco que fueron a entregarse a sus jóvenes toreros. Y con tanta incertidumbre y especulación… no era fácil.

**** No era fácil para Don Hugo estructurar los carteles de esta feria sin antecedentes de tanta expectativa en medio de agobiante crisis. Cuando vimos anunciado a Manuel Escribano y David Galán, pues lo asumimos como gestos de los hispanos hacia una empresa que buscaba oxígeno.

Pero su paso por la feria fue muy tibio, parecía que "cobradiezmos" se las está cobrando al de Gerena y David perdió la galanura ante un bravo y encastado toro de "Rancho Grande" que le puso el trofeo ferial en sus manos y lo dejó ir.

En ese momento nos imaginábamos vestido de luces a Rafael Orellana, a Erick Cortéz que el pasado año indultó un toro en el mismo escenario; a "Maravilla", Luis Pietri que lo bordó recientemente en Maracay; "El Pino" o cualquiera de los que andan por Perú con sobrados méritos para regresar toreando, pero como que no era fácil.

**** No era fácil con la crisis de alimentos y medicinas, asumir el planteado reto ganadero. Y tanto los astados de la familia Molina Colmenares como los de Edgar Bravo llevaron el trapío y la decencia a la Monumental con emoción contagiante. El sábado 27/01 en la encerrona de JE Colombo, no hubo un momento de aburrimiento, porque estaba el toro en la plaza que transmite emoción y sensación de peligro.

Hubo bravura con atributos, prontitud en los cites, alegría al arrancarse de lejos a los caballos con empuje humillado bajo el peto, fijeza en los engaños y nobleza; pero también es cierto que a tanta nobleza faltó en algunos momentos, decisión, ganas y firmeza. Los toros transmitieron a los tendidos ese respeto que faltaba y comenzando la nueva ruta del ferial con HDM con un camino de seriedad y responsabilidad; no era fácil.

**** Y No era fácil lo que estábamos viendo en la plaza. Dos corridas de toros, una novillada 100% benéfica con picadores, un festival de aficionados prácticos de lujo con presencia mexicana en el cartel. Caras de reconocidos aficionados venezolanos compartiendo entre barreras, felices, optimistas, olvidados de la crisis y ratificando sus condiciones de aficionados dispuestos a no dejar morir una tradición que nos apasiona.

Y así, toro, tras toro, brindis tras brindis, se vivió la emoción de la feria con la confianza inspiradora que motivó con su seriedad Hugo Domingo Molina y su familia como empresa salvadora, y la fe puesta en un par de jóvenes valores, Vanegas y Colombo y en nuestras ganaderías molineras y de Edgar Bravo que hicieron el esfuerzo para llevar el toro bien presentado a la plaza y no era fácil.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Artículos anteriores