23/11/15

En El Vigía engañaron a todo el mundo

Tarde con más pena que gloria vivieron los que asistieron al “festejo“ vigiense. Foto: Gaby Parra

***** El diestro tovareño Rafael Orellana jamás debió haber permitido utilizar su imagen para ofertar un festejo “Mano a mano” que terminó en terna improvisada. Por eso es que la fiesta está como está: recibiendo puntillazos inmerecidos por aventureros de oficio.

por: Eduardo Ravell - Diario Pico Bolívar - Mérida

A estas alturas de la vida en que humildemente hemos recorrido tantas plazas de diferentes proporciones y categorías, es muy difícil que traten de engañar de la peor mala intención a los nobles aficionados que acudieron la tarde del domingo 22 a la placita portátil “La Esperanza“ propiedad del ex matador de toros Leonardo Coronado; menos mal que la gente hizo caso omiso e hicieron la señal de costumbre; un cuarto de aforo es más que elocuente.

La semana pasada, al encontrarme en Tovar, se dejaron escuchar fuertes rumores de que Orellana no se vestiría de luces si no le cancelaban sus honorarios profesionales tal cual como emana un respeto a su grado de liderazgo que ostenta como matador de toros, independientemente de que se trate de plaza de tercera o cuarta categoría. Sólo eran comentarios de cafetines en sitios públicos y nos faltó haber verificado si era o no cierto.

Se vendió el cartel en un supuesto mano a mano entre el francés Yonthan Veyrunes , debutante en Venezuela , con quien tuvimos la oportunidad de conversar amenamente la noche del martes 17 en el programa “Entre el hombre y el toro“ que se trasmite de 8 a 9:30 pm. De buen verbo y español bien fluido, el debutante galo dio sus impresiones sobre Venezuela y al mismo tiempo agradeció la hospitalidad brindada y en su respuesta donó una muleta a la escuela taurina de Tovar.

Toda la semana se dio un amplio apoyo por medios radiofónicos de El Vigía y pueblos circunvecinos, prensa escrita y blogs taurinos. Al llegar el domingo 22 nos hicimos presentes en ElVigía y cuál sería la sorpresa que nos llevamos al escuchar que Orellana no viajó a El Vigía a cumplir, porque supuestamente se había lesionado la rodilla jugando futbol o futbolito. Nadie, al menos este servidor, traga paquete o cuentos de camino con semejante burla. Simplemente pasa esto cuando no se reúne seriedad a la hora de complementar los pagos de honorarios y el torero no sale.

Esto ya fue voz populi desde el fin de semana pasado pero nadie dijo la verdad y el señor Mario Valero, ni corto ni perezoso, se atrevió a decir la verdad. Sólo le interesaba vender el festejo con la imagen de Orellana que ahora mismo es un IMAN de taquilla. Total, vimos a Mario Valero en las afueras de la plaza de toros para preguntarle la razón de la ausencia de Orellana y más bien nos dio la espalda, sin respuesta alguna; o sea, bien caradura este Valero.

Fuimos fiel testigo de gente que al llegar a la plaza se enteró de inmediato sobre la ausencia del protagonista de las últimas ferias en Venezuela y vi cómo se regresaban molestas y con suficiente razón. Vi a nobles aficionados bajarse de un taxi con la intención de entrar a la plaza pero al enterarse de la “OFERTA ENGAÑOSA“ se ausentaron del sitio y con sobrada razón. Molesto vimos al Maestro Mauro Pereira quien tampoco sabía lo de Orellana y su respuesta fue tajante : “Esto es lo que malogra la Fiesta“. Al final, decidimos regresar a Mérida y no nos perdimos mayor espectáculo.

Decir paquete chileno, suena de muy mal gusto, mejor lo calificamos de “oferta engañosa“ y ante el respeto que se merecen los diestros César Vanegas y Eduardo Valenzuela porque son profesionales y al francés que se lanzó a atravesar el charco desde Sevilla (Gerena) donde reside para cumplir aunque se haya regresado de manos vacías y apenas si dejar detalles de buen oficio.

El alcalde Juan Peña no debe permitir, junto a los ediles de turno, prestarse para este tipo de burla ante un escaso cuarto de plaza de quienes se atrevieron a entrar. Luz deficiente al final de la tarde-noche que pone en peligro la integridad física de los diestros o del soberano si un BECERROTE de Campo Largo salta al callejón. La autoridad que presidió el “festejo“ jamás debió haber permitido la lidia del último ejemplar.

Lamentable es que el diestro Rafael Orellana permita que su imagen sea utilizada con fines secundarios para que los demás traguen a juro. Al menos los sismos entre El Vigía y Mérida y viendo deslizar rocas y piedras nos hizo olvidar del mal momento en que fuimos utilizados de muy mal gusto. Al final de cuentas, en Mérida sigue temblando con naturalidad. Pero la Fiesta de la tauromaquia está siendo sacudida de manera escrupulosa. Perdieron hasta el modo de caminar por su propia mala fe, ojalá y le hayan cancelado sus honorarios a todos los que hicieron el paseíllo por cuanto el totazo con la escaza entrada fue brutal.

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