30/11/15

El futuro del toreo venezolano triunfó en Valencia

Manolo Vanegas y Jesús Enrique Colombo dan una gran tarde de toros. Foto: Juan Carlos Carrero

por: Víctor Ramírez “Vitico”

La tarde del domingo 29 de noviembre en Valencia será recordada por ser el inicio de una nueva época del toreo venezolano, pues dos novilleros demostraron que tenemos un gran futuro en sus capotes y muletas. Tachirenses de nacimiento pero preparados para dar el golpe cantado en cualquier plaza del mundo. Sirve este festejo para llenarnos de ilusión, afición y compromiso.

Manolo Vanegas y Jesús Enrique Colombo triunfaron a lo grande, al cortar tres orejas cada uno y salir a hombros . La novillada de los hierros de Laguna Blanca y Juan Campolargo, fue muy desigual, destacando un buen astado lagunero, que a la postre fue el mejor del entretenido festejo.

La tarde no empezó bien del todo, con un novillo terciadito y deslucido de Juan Campolargo. Vanegas, le lanceó con efectividad y le toreó bien en un trasteo correcto y aseado. Con oficio, le buscó las vueltas, dio algunos muletazos de buen trazo y con la espada se mostró eficiente más no brillante. Al buen tercero, “Leña Fina” le saludó con dos faroles de rodillas, estupendas verónicas y media de rodillas. Abrió el trasteo de hinojos, con muletazos vibrantes y cuajo estupendas series de largos, hondos y templados derechazos y naturales. Se le ve sobrado de valor y oficio, enganchando muy por delante las embestidas, llevando largo y muy por abajo al novillo, y rematando los pases con un soberbio juego de muñeca. Faena de toreo grande, rematada de media arriba que tiró al bravo novillo sin puntilla. Dos orejas indiscutibles. No conforme con esto, Vanegas salió a por todas con el complicado quinto, que salió manseando y pegando oleadas. No desesperó el joven torero, que se puso delante con total honestidad, valor y confianza. A pesar que el novillo se cruzaba, calamocheando y buscando los tobillos, Manolo Vanegas le sacó pases de un gran mérito, sin importarle las dos fuertes volteretas que sufrió. Se arrimó con un valor frio, sereno, sabiendo perfectamente lo que hacía. Todo ello envuelto en un toreo de gran calidad. Entera fulminante y tercera oreja al esportón.

Un gallo de pelea con las espuelas bien finas es Jesús Enrique Colombo, que salió a por todas. Larga cambiada de rodillas para recibir a su primero, al que banderilleó con valor y vibración, destacando el tercer par, espléndido. Colombo estuvo bien con el remiso y noble novillo, al que toreó con buenas maneras y gusto. Dejando la muleta en la cara consiguió muletazos llenos de temple y clase, componiendo bien la figura. La faena no pudo tener muy altas cotas por lo parado de “Tablero” y porque el diestro, relajado y a gusto, a veces no le llevó largo. Una pequeña rémora en las formas de Colombo, lo cual no desmerita para nada sus progresos, pues como tiene mucha capacidad, podrá corregir el codilleo. Manoletinas ceñidas y una estocada trasera entrando con todas las ganas del mundo, pusieron en sus manos las dos orejas, la segunda, todo hay que decirlo, generosa.

Su segundo fue un auténtico toro, hondo y cuajado. No dio buen juego el astado, parado, tardo y soso. Colombo le dio tres estupendas verónicas que encendieron al público, le clavó dos soberbios pares de banderillas, en tercio compartido con Vanegas que al violín estuvo inmenso. Con torero tironcillos se sacó a los medios el joven torero al astado, mostrándose muy firme, entregado y con oficio. Jesús Enrique, logro algunos muletazos estimables pero lamentablemente el astado echo el freno de mano de inmediato. Ante el sexto salió arreando como un auténtico león. Larga cambiada de rodillas, buenas verónicas y de remate otra larga de rodillas, que hizo que saltaran chispas de emoción. Tres buenos pares de banderillas de Colombo, que literalmente “se montó” encima del noblote novillo, que brindó al matador de toros Erick Cortez. Buenos derechazos del joven diestro, que le dio dos circulares invertidos completos y soberbios. Una estocada y dos descabellos le dieron la ansiada tercera oreja que le permitió salir a hombros y no dejarse ganar la pelea por su compañero.

La afición salió feliz y esperanzada, con la gran demostración de estos dos novilleros que de cuajarse como matadores de toros, pueden dar mucha gloria a la fiesta brava nacional.


FICHA DE LA NOVILLADA

Plaza de toros de Valencia

Novillada extraordinaria

Domingo 29 de noviembre.

Un cuarto de entrada en tarde calurosa.

Tres novillos de Juan Campolargo (primero, quinto y sexto) y tres de Laguna Blanca (segundo, tercero y cuarto). Destacó el tercero, “Leña Fina”, número 01, colorado listón, que dio buen juego y fue premiado con la vuelta al ruedo. Deslucido el primero, noble, parado y tardo el segundo, parado y soso el cuajado cuarto, mansurrón y complicado el quinto, noblote el sexto.

Pesos: 362, 398, 410, 420, 366 y 376 kilos.

Manolo Vanegas, de corinto y oro: Palmas, dos orejas y oreja.

Jesús Enrique Colombo, de azul pavo y oro: Dos orejas, palmas y oreja.

Destacaron en la brega Gerson Guerrero, Fabián Ramírez, Eduardo Graterol y en banderillas Salvador Moreno, José Antequera y Diego Guillen.

El Círculo Taurino “Amigos de la Dinastía Bienvenida” reconoció la labor del equipo médico de la plaza, por la estupenda atención brindada al banderillero Enzo Antequera tras su fuerte percance sufrido en esta misma plaza. El propio torero y sus compañeros se sumaron al reconocimiento.

Manolo Vanegas y Jesús Enrique Colombo salieron a hombros por la puerta grande.

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