8/3/14

La estocada: técnica, fuerza y coordinación


La tensión se multiplica en el momento supremo de la lidia. Foto: cultoro.com

tomado de: cultoro.com - por: VÍCTOR ZAFRILLARedacción - 08 de marzo del 2014 
CÁTEDRA DEL TOREO




La estocada constituye un momento crucial en la actuación de cualquier torero. Independientemente de la faena que se haya realizado, esta suerte siempre debe ser ejecutada con la mayor precisión posible, y para ello, tanto el factor físico como el mental tienen que estar en las mejores condiciones posibles. Pero mirándolo desde un punto de vista físico ¿Que es lo realmente determinante en una estocada? ¿La técnica? ¿La fuerza? ¿La coordinación? Las tres.



Existen varias formas de ejecutar esta suerte (ya sea recibiendo, al encuentro o al volapié) con distintos "tiempos" entre las mismas pero con el mismo objetivo. No obstante, siempre se ha dicho que cada torero tiene su técnica en función, obviamente, de sus características morfológicas. Un torero de 1,90 metros de altura no ejecutará la estocada de la misma forma que otro de 1.70 metros. Sin embargo, en toreros de características morfológicas similares es común ver como se perfilan, inician y terminan la suerte de manera totalmente distinta.

Analizando la estocada desde una visión biomecánica, la suerte de entrar a matar constituye una cadena cinética que va desde los dedos del pie hasta la punta del estoque, y que por medio de un conjunto ángulos y distancias de segmentos corporales conseguimos un movimiento cuyo objetivo es dejar la espada en el tan mencionado (al igual que inexistente) "hoyo de las agujas". SI estuviéramos en el mundo del deporte, ya se sabrían al detalle que ángulos y distancias son los idóneos para la perfecta ejecución de esta suerte para cada torero en particular.  En el camino estamos.



Poniéndonos las gafas del cristal de la coordinación, esta capacidad queda inherente con tan solo ver la realización de la estocada, entendida ésta como una cadena cinética.  Desde mi punto de vista vinculado a las  Ciencias del Deporte y a la investigación, es imprescindible que el torero tenga coordinación en los "tiempos" de la estocada.

La capacidad coordinativa debe unir el movimiento de los pies, el tronco, los brazos, la muleta y  la espada, como si de un engranaje se tratara.  Muchas (no todas)  de las estocadas que acaban en pinchazos,  podría ser porque alguna de estas piezas del engranaje  ha fallado. No hay que olvidar que el toro es un "blanco" en movimiento y que tiene hueso. La suerte siempre está presente en todo lo que sucede en una plaza.


Y por último, la tan  necesaria como imprescindible  fuerza del  torero.  La realización de una faena consiste, metodológica y técnicamente hablando,  en repeticiones (capotazos y muletazos) dentro de unas series (tandas) en las que intervienen unos u otros músculos en función de la técnica (suerte) realizada y con unos tiempos de recuperación que no están establecidos. Tenemos que tener en cuenta que desde que sale el toro al ruedo, un torero realiza entre 50 y 70 repeticiones (capotazos y muletazos) y que, posible y generalmente, cuando más fuerza tenga que aplicar sea a final de faena.

De este modo, teniendo en cuenta tanto el peso de la espada,  como todo el trabajo muscular y cardiovascular que el torero previamente ha realizado, debemos evitar llegar a la fatiga, y si se llega, soportarla de una forma optima.  Cuando los músculos, en este caso del tren superior, están fatigados, pierden estabilidad y precisión, así como capacidad de producir la fuerza  útil y necesaria para que la espada se dirija al lugar idóneo y no pueda retroceder o desviarse ante cualquier obstáculo de la morfología del toro que se pueda encontrar.

Un torero bien preparado a nivel de resistencia a la fuerza y resistencia a la fuerza isométrica tendrá, por norma lo general, las capacidades físicas, técnicas y coordinativas en un rango óptimo para poder ejecutar la estocada de manera eficiente al final de cada faena. Por el contrario, un torero  tendrá las dichas capacidades muy condicionadas, y por lo tanto, influirá negativamente en la ejecución de la estocada.

Como he dicho previamente, la suerte es un factor que siempre está presente en la tauromaquia, y que todo tienen que analizarse desde el carácter contextual de cada tarde. Pero aunque se diga que  "El hombre propone, Dios dispone y el toro lo descompone" cuanto más control tengamos sobre nuestro cuerpo, menos margen dejamos a la suerte.

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